Liberación de endorfinas: Las agujas estimulan el sistema nervioso central para liberar analgésicos naturales del cuerpo, como las endorfinas, que reducen la percepción del dolor.
Activación de mecanismos de control del dolor: Estimula vías nerviosas que compiten con las señales de dolor, "distrayendo" al cerebro del dolor original.
Modulación de neurotransmisores: Afecta la liberación de sustancias químicas cerebrales que regulan el dolor, el estado de ánimo y el sueño (serotonina, dopamina).
Mejora del flujo sanguíneo local: La inserción de agujas puede aumentar la circulación en la zona tratada, lo que favorece la eliminación de productos de desecho y el aporte de nutrientes.
En fisioterapia, la acupuntura se aplica comúnmente para tratar:
Dolor musculoesquelético crónico y agudo: Lumbalgia, cervicalgia, dolor de hombro, rodilla, etc.
Cefaleas tensionales y migrañas: Reducción de la frecuencia e intensidad.
Osteoartritis: Alivio del dolor articular.
Fibromialgia: Manejo de los puntos sensibles y el dolor generalizado.
Disminución de la inflamación: Como coadyuvante en procesos inflamatorios
Efecto sobre los nervios periféricos: Puede influir en la transmisión de señales nerviosas y relajar los músculos.
Es importante destacar que, cuando es practicada por fisioterapeutas, la acupuntura a menudo se integra dentro de un plan de tratamiento más amplio que incluye ejercicio terapéutico, terapia manual y educación al paciente. Los fisioterapeutas que emplean acupuntura suelen tener formación específica y acreditable en esta técnica para asegurar su aplicación segura y efectiva.