Accidente Cerebrovascular (ACV): Ayudan a recuperar el movimiento, la fuerza, el equilibrio y la coordinación.
Lesión de la Médula Espinal: Trabajan en la rehabilitación de la movilidad, la fuerza y la independencia, adaptándose a la parálisis y otras deficiencias.
Esclerosis Múltiple (EM): Se centran en el manejo de los síntomas como la fatiga, la espasticidad y los problemas de equilibrio.
Enfermedad de Parkinson: Desarrollan programas para mejorar la marcha, el equilibrio, la flexibilidad y reducir la rigidez.
Lesión Cerebral Traumática (LCT): Ayudan en la recuperación de funciones cognitivas y motoras.
Parálisis Cerebral: Intervienen desde la infancia para mejorar el desarrollo motor y la independencia.
Neuropatías Periféricas: Trabajan en la recuperación de la fuerza y la sensibilidad.